Nadie mejor que un entrenador de fútbol para fijarnos e identificar las características inherentes a un líder. El líder es la persona que, en base a su rol, debe llevar al grupo al éxito o al fracaso, moldeando o dando forma a su estructura y hacer que funcionen como equipo de trabajo.
El entrenador pone las normas y estudia la estrategia, siendo los jugadores quienes la ponen en práctica. Ésto es aún más difícil de hacer cuando se trata de un grupo compuesto por deportistas de élite, donde la motivación juega el papel más importante.
En nuestra Liga contamos con dos de los mejores motivadores del fútbol mundial, Guardiola y Mourinho, cada uno a su manera.
Según Leonor Gallardo y Juan Carlos Cubeiros ( profesora de la UCLM y experto en liderazgo) “Mourinho y Guardiola aman el fútbol, Pep desde lo inductivo, puesto que ha sido un gran jugador y capitán y aplica lo que ha vivido; Mou desde lo deductivo, redactando informes sobre estrategia y jugadores desde hace 30 años. Ambos tienen las ideas claras, dicen lo que piensan, son transparentes y cuidan como pocos el talento de sus jugadores”.
En el caso de Mourinho la motivación es conseguida mediante un discurso dominante, donde todos deben seguir al líder, lo tienen como una referencia y no le cuestionan nada, parte de verdades previamente establecidas como principios generales, para luego aplicarlo a casos individuales y ver así su validez. Guardiola, consigue el mismo nivel de motivación y compromiso, haciéndolo mediante el diálogo y pequeños gestos que comportan la empatía, la voluntad y la alienación.
¿Estamos hablando de dos estilos de liderazgo distintos o con más semejanzas de lo que parece a primera vista?
En realidad, la semejanza es el estilo de Líder Capacitador, ya que ambos consiguen sus objetivos, que son ganar y obtener resultados.
Las diferencias son, por un lado, la “humildad” con la que Guardiola simula ser uno más del grupo, potenciándo patrones de conducta como son: la integración (el líder subordina el comportamiento individual, estimula una atmósfera agradable, reduce los conflictos y promueve al ajuste individual al grupo), la comunicación (El líder suministra y obtiene información de los miembros, y muestra conocimientos de cualquier materia relacionada con el grupo) y el reconocimiento (el líder expresa aprobación o desaprobación de la conducta de los miembros del grupo). Mientras Mourinho es el “escudo” que protege al grupo, potenciándo la representación (el líder defiende al grupo contra el ataque, manifiesta los intereses del grupo y actúa en nombre de éste), organización (el líder estructura su propio trabajo, el de los otros miembros y las relaciones entre ellos en realización de las tareas) y dominio (el líder limita el comportamiento de los miembros o del grupo en acción, toma decisiones y expresa opiniones).
En cualquier caso, tanto en uno como en otro, y en cualquier organización, es fundamental un equipo constituido por todos sus miembros trabajando en conjunto, o sea formar un equipo de trabajo. Éste debe de ser una integración armónica de funciones y actividades de las distintas personas que lo conforman; que las responsabilidades sean compartidas por sus miembros; se necesita que en un equipo las actividades desarrolladas se realicen en forma coordinada y por último, un equipo de trabajo necesita que las estrategias que se planifiquen tengan un objetivo común y ésto es algo que tanto Mourinho como Guardiola cumplen.
Ana Mª Palomares Palomares
